
7:30 a.m. en Oberkirch. Los primeros vehículos del Grupo PWO llegan al estacionamiento interno de la compañía. Lo especial es que el ambiente es inusualmente silencioso: no hay olor a diésel ni ruido de motores que rompa la tranquilidad de la mañana. Solo se escucha el suave clic de las estaciones de carga, mientras los empleados conectan uno a uno sus automóviles eléctricos.
Maximilian Mauermann aún disfruta de esta escena cada día. Se incorporó en 2020 como abogado corporativo en el departamento de compliance. En ese momento, nadie podía prever que, cuatro años después, sería Senior Manager Group ESG, liderando una transformación fundamental en la compañía.
“Cuando asumí este cargo en 2022, fue una declaración clara por parte de nuestra dirección, tanto interna como externamente”, comenta Maximilian, con su primer café del día en la mano. “La sostenibilidad es esencial para PWO y constituye un pilar estratégico central de nuestra visión hacia el futuro”.
Desde noviembre de 2024, todos los vehículos corporativos de PWO son eléctricos. Lo que se observa en el estacionamiento es mucho más que una flota: es el futuro en acción. Como Grupo, representamos la movilidad sustentable del mañana, y debemos vivir este principio de manera integral para mantener nuestra credibilidad.

Mario Mainzer revisa actualmente las estaciones de carga. Como director de mantenimiento general, conoce cada rincón de la planta de Oberkirch y los retos de esta transformación.“A principios de 2022, muchos pensaban: esto nunca funcionará”, recuerda. “¿Más de 50 autos eléctricos? ¿Y la infraestructura de carga? Sonaba como una pesadilla logística”.
Él y Maximilian se hicieron amigos rápidamente cuando este último se unió a PWO. Comparten más que su compromiso profesional con la sostenibilidad: ambos son amantes de la naturaleza y disfrutan recorrer la Selva Negra en bicicleta o a pie.“Cuando camino por el bosque, recuerdo lo valioso y, a la vez, lo frágil que es este entorno”, reflexiona Maximilian
Las cifras de PWO demuestran que el Grupo se toma en serio este compromiso. Lo que comenzó en 2022 como una simple política —todos los nuevos vehículos deben ser eléctricos— se ha convertido en una transformación continua. Cada automóvil de arrendamiento que concluía su contrato fue reemplazado por uno eléctrico. El cambio fue tan gradual que, cuando menos se esperaba, ya se había completado.

Cuando camino por el bosque, recuerdo lo valioso y, a la vez, lo frágil que es este entorno.
De forma paralela a la electrificación de la flota, también se amplió sistemáticamente la infraestructura de carga. Durante el primer año de transición, el equipo instaló 22 estaciones con capacidad de 22 kW cada una. En 2024, se añadieron 16 estaciones adicionales y una estación para visitantes con dos puntos de carga y una capacidad total de 240 kW. Lo que parece sencillo en papel, en la práctica representó un reto logístico y técnico considerable.
“Al principio, había congestión en las estaciones de carga y los colegas se molestaban por la falta de espacios disponibles”, comenta Mario con una sonrisa. “Ahora todo funciona como un reloj, y casi siempre hay lugares libres. Cuando recibimos visitantes, notan de inmediato el impacto de la electrificación. Es gratificante verlo”.


La revolución no se limita al estacionamiento. El progreso también se percibe dentro de la planta, donde 35 de las 39 carretillas elevadoras funcionan eléctricamente. “Los modelos eléctricos son mucho más silenciosos”, explica Félix Berger, especialista en Logistics Process Planning. “Solo utilizamos cuatro montacargas de gas para las cargas más pesadas, pero incluso en ese ámbito la tecnología avanza rápidamente”.
Giorgio Fortino, operador en el área de recepción, también valora el cambio: “Los montacargas eléctricos son buenos para el medio ambiente y para nosotros, los empleados. El ambiente de trabajo es mucho más tranquilo”.



De regreso en su oficina, Maximilian revisa las estadísticas del año anterior. PWO ha reducido al menos 251 toneladas de CO₂e únicamente con la electrificación de la flota. Esto equivale a las emisiones totales generadas por la flota original de 2019, que además ha crecido significativamente desde entonces. “La flota totalmente electrificada es un símbolo visible de nuestro compromiso con la protección del clima. Nos motiva a todos a formar parte activa de esta transformación. Así es como vivimos la transición hacia la movilidad del futuro”, afirma.
Usamos nuestros recursos donde generan el mayor impacto. Eso es pensamiento estratégico, no gestos simbólicos.
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